Ilustración caprichosa y surrealista de una mujer leyendo tranquilamente en una bañera, acompañada despreocupadamente por un simpático guepardo en un cuarto de baño lleno de plantas exuberantes.
Ilustración caprichosa y surrealista de una mujer leyendo tranquilamente en una bañera, acompañada despreocupadamente por un simpático guepardo en un cuarto de baño lleno de plantas exuberantes.
"Algunos de mis cuadros lloran, otros bailan bajo bolas de purpurina imaginarias."
Mi trabajo es emocional, teatral y a veces ridículo. Me encanta contrastar la alegría con la melancolía, el silencio con la chispa. Pinto escenas que no existen, pero que de algún modo me resultan familiares en el corazón.