Una escena urbana borrosa y vibrante en las calles de Manhattan, donde las luces se reflejan en el asfalto húmedo. El anonimato de los transeúntes, captado como un cuadro impresionista, nos invita a soñar despiertos. Un homenaje visual a la belleza fugaz del momento.
Una escena urbana borrosa y vibrante en las calles de Manhattan, donde las luces se reflejan en el asfalto húmedo. El anonimato de los transeúntes, captado como un cuadro impresionista, nos invita a soñar despiertos. Un homenaje visual a la belleza fugaz del momento.