Esta atrevida interpretación del arte pop transforma un simple jarrón en una declaración lúdica y ambigua. La forma rosa, muy orgánica, se alza orgullosa sobre un brillante color azul cobalto. La reducida paleta de colores rosa, naranja y amarillo neón recuerda a los cuadros de David Hockney y a las serigrafías de Warhol. El diseño minimalista de contornos claros y punteado gráfico crea una presencia hipnótica. Sin duda, un verdadero punto de atracción para cocinas modernas y espacios creativos, que eleva lo cotidiano a la categoría de arte, con un guiño descarado.
Esta atrevida interpretación del arte pop transforma un simple jarrón en una declaración lúdica y ambigua. La forma rosa, muy orgánica, se alza orgullosa sobre un brillante color azul cobalto. La reducida paleta de colores rosa, naranja y amarillo neón recuerda a los cuadros de David Hockney y a las serigrafías de Warhol. El diseño minimalista de contornos claros y punteado gráfico crea una presencia hipnótica. Sin duda, un verdadero punto de atracción para cocinas modernas y espacios creativos, que eleva lo cotidiano a la categoría de arte, con un guiño descarado.