Una llamativa ilustración de un majestuoso tigre, descansando regiamente en una habitación vibrante y surrealista con paredes rosas y suelo morado, creando una declaración audaz y maximalista.
Una llamativa ilustración de un majestuoso tigre, descansando regiamente en una habitación vibrante y surrealista con paredes rosas y suelo morado, creando una declaración audaz y maximalista.
"Algunos de mis cuadros lloran, otros bailan bajo bolas de purpurina imaginarias."
Mi trabajo es emocional, teatral y a veces ridículo. Me encanta contrastar la alegría con la melancolía, el silencio con la chispa. Pinto escenas que no existen, pero que de algún modo me resultan familiares en el corazón.