Una ilustración serena y ligeramente surrealista de un gato negro acurrucado plácidamente en una cama con una taza de té, bajo el suave resplandor de la luz de la luna que se filtra por una ventana.
Una ilustración serena y ligeramente surrealista de un gato negro acurrucado plácidamente en una cama con una taza de té, bajo el suave resplandor de la luz de la luna que se filtra por una ventana.
"Intento atrapar las emociones en pleno movimiento antes de que se endurezcan en la memoria."
Gran parte de mi trabajo consiste en detener el tiempo. No los grandes momentos dramáticos, sino los tranquilos. Una pausa. Una mirada. El segundo que precede a una decisión. Trabajo con rapidez para mantener viva la sensación, antes de que se desvanezca.