La escena es suave y meditativa: el océano respira lentamente contra la tierra bajo un cielo abierto. Esta pieza evoca una sensación de ritmo, impermanencia y conexión pacífica con los ciclos de la naturaleza. Un momento de calma en el que el agua, la tierra y el tiempo se encuentran en tranquila armonía.
La escena es suave y meditativa: el océano respira lentamente contra la tierra bajo un cielo abierto. Esta pieza evoca una sensación de ritmo, impermanencia y conexión pacífica con los ciclos de la naturaleza. Un momento de calma en el que el agua, la tierra y el tiempo se encuentran en tranquila armonía.