Una serie de paisajes en acuarela que capta la tranquila grandeza del crepúsculo alpino. Con ricas capas de sombra y luz, cada obra evoca la quietud de la naturaleza salvaje y la firme presencia de las formas montañosas. Cielos suaves y degradados contrastan con pinos de siluetas nítidas, creando un ambiente de serena reverencia hacia el mundo natural.
Una serie de paisajes en acuarela que capta la tranquila grandeza del crepúsculo alpino. Con ricas capas de sombra y luz, cada obra evoca la quietud de la naturaleza salvaje y la firme presencia de las formas montañosas. Cielos suaves y degradados contrastan con pinos de siluetas nítidas, creando un ambiente de serena reverencia hacia el mundo natural.