El psicodélico Día de los Muertos se une al arte digital: esta hipnótica composición transforma el clásico simbolismo de la calavera en una colorida celebración de la vivacidad. Explosiones de color dispuestas simétricamente en naranja, rosa y turquesa enmarcan la calavera central, una reminiscencia del arte popular mexicano, pero refinada con la estética digital contemporánea. Los degradados de color orgánicos crean una tensión paradójica entre el memento mori y la pura alegría de vivir. Una obra de arte provocadora para interiores atrevidos que entienden el lenguaje simbólico visionario.
El psicodélico Día de los Muertos se une al arte digital: esta hipnótica composición transforma el clásico simbolismo de la calavera en una colorida celebración de la vivacidad. Explosiones de color dispuestas simétricamente en naranja, rosa y turquesa enmarcan la calavera central, una reminiscencia del arte popular mexicano, pero refinada con la estética digital contemporánea. Los degradados de color orgánicos crean una tensión paradójica entre el memento mori y la pura alegría de vivir. Una obra de arte provocadora para interiores atrevidos que entienden el lenguaje simbólico visionario.