Una caprichosa ilustración de las piernas de una mujer con tacones rojos, saliendo juguetonamente de una taza de té rosa gigante decorada con un sol que guiña el ojo. La composición es surrealista, imaginativa y llena de alegre encanto celestial.
Una caprichosa ilustración de las piernas de una mujer con tacones rojos, saliendo juguetonamente de una taza de té rosa gigante decorada con un sol que guiña el ojo. La composición es surrealista, imaginativa y llena de alegre encanto celestial.
"No pinto sólo lo que parezco, sino lo que llevo dentro, crudo y sin resolver."
Cada obra es una huella cruda de mi mundo interior. Dejo que la emoción guíe mi mano, tanto si trabajo con óleo, tinta o una tableta. El género no importa, sino la verdad.