Líneas orgánicas y curvas se funden en una composición abstracta de tonos dorados, negros profundos y amarillos cálidos. Las formas recuerdan a un rostro distorsionado cuyos contornos parecen estar en movimiento. Luces y sombras juegan entre sí, creando una profundidad casi hipnótica. Las suaves transiciones confieren a la obra una elegancia dinámica que recuerda al Art Nouveau y a la abstracción moderna.
Líneas orgánicas y curvas se funden en una composición abstracta de tonos dorados, negros profundos y amarillos cálidos. Las formas recuerdan a un rostro distorsionado cuyos contornos parecen estar en movimiento. Luces y sombras juegan entre sí, creando una profundidad casi hipnótica. Las suaves transiciones confieren a la obra una elegancia dinámica que recuerda al Art Nouveau y a la abstracción moderna.