Un excéntrico retrato de un hombre con traje de raya diplomática, sentado y pensativo contemplando un pez de colores en una pecera. La composición es extravagante, narrativa y tiene un encanto de libro de cuentos.
Un excéntrico retrato de un hombre con traje de raya diplomática, sentado y pensativo contemplando un pez de colores en una pecera. La composición es extravagante, narrativa y tiene un encanto de libro de cuentos.
"En la tranquilidad de la vida cotidiana, encuentro las chispas que se convierten en cuadros, la quietud es mi musa."
Mi trabajo suele comenzar en silencio, observando el viento, las sombras o un día cualquiera. Traduzco estos momentos tranquilos en color y forma, ya sea con acuarela o con lápiz digital.