Los leopardos viven en las zonas más inhóspitas del mundo: en el desierto abrasador, en la selva profunda o en el frío glacial. Han aprendido a arreglárselas con poco y a adaptarse perfectamente a cualquier entorno. Esta resistencia los convierte en un símbolo de perseverancia y del arte de sobrevivir, una inspiración para cualquiera que se enfrente a retos.
Los leopardos viven en las zonas más inhóspitas del mundo: en el desierto abrasador, en la selva profunda o en el frío glacial. Han aprendido a arreglárselas con poco y a adaptarse perfectamente a cualquier entorno. Esta resistencia los convierte en un símbolo de perseverancia y del arte de sobrevivir, una inspiración para cualquiera que se enfrente a retos.