Sencilla y tierna ilustración de las manos de una madre que sostienen a un niño, rodeadas de hojas verdes. La composición es una bella, minimalista y conmovedora representación del amor y el crecimiento maternos.
Sencilla y tierna ilustración de las manos de una madre que sostienen a un niño, rodeadas de hojas verdes. La composición es una bella, minimalista y conmovedora representación del amor y el crecimiento maternos.
"Cada lienzo se convierte en un espejo que refleja no sólo lo que veo, sino quién soy en ese mismo momento."
Utilizo la pintura como una vía para explorar el yo, sus sombras, la luz y todo lo que hay en medio. Mezclo técnicas tradicionales y digitales para reflejar los paisajes emocionales que todos llevamos dentro.