Una pintura caprichosa de un interior desordenado con paredes de un azul vibrante y un sillón amarillo, poblado por una divertida colección de animales que incluye un loro, un gato y un mono.
Una pintura caprichosa de un interior desordenado con paredes de un azul vibrante y un sillón amarillo, poblado por una divertida colección de animales que incluye un loro, un gato y un mono.
"Mi lenguaje es híbrido. Hablo con pinceladas y píxeles, con textura física y transparencia digital, contando historias que no podrían existir en un solo medio."
Mi trabajo difumina deliberadamente las líneas, incrustando nítidos patrones digitales en paisajes gestuales pintados, o superponiendo una etérea luz digital a retratos representados de forma tradicional. Esta fusión crea una experiencia visual de múltiples capas, desafiando nuestra percepción de lo que constituye una "pintura" e invitando al público a apreciar la armonía y la tensión únicas entre estas dos poderosas formas de expresión.