Un gato negro está sentado en silueta en el alféizar de una ventana, contemplando una impresionante puesta de sol sobre el mar. Los cálidos colores del cielo, enmarcados por cortinas rojas, crean una escena apacible, contemplativa y ligeramente romántica.
Un gato negro está sentado en silueta en el alféizar de una ventana, contemplando una impresionante puesta de sol sobre el mar. Los cálidos colores del cielo, enmarcados por cortinas rojas, crean una escena apacible, contemplativa y ligeramente romántica.
"Mezclo pinceladas con algoritmos, recuerdos con movimiento, porque el arte debe evolucionar tan rápido como lo hace el mundo."
Trabajo en la intersección de la tradición y la tecnología, fusionando pinceladas con datos, nostalgia con innovación. Mi arte refleja nuestra cambiante cultura digital al tiempo que se aferra a la profundidad de las emociones humanas.