Figuras etéreas, una de un rojo vibrante y la otra de un azul relajante, bailan bajo un radiante sol amarillo. Sus frondosas alas verdes se agitan mientras se tienden la mano, encarnando la unidad de la naturaleza y la humanidad. Rodeada de majestuosas palmeras e intrincados motivos geométricos, la escena rebosa vida y color.
Figuras etéreas, una de un rojo vibrante y la otra de un azul relajante, bailan bajo un radiante sol amarillo. Sus frondosas alas verdes se agitan mientras se tienden la mano, encarnando la unidad de la naturaleza y la humanidad. Rodeada de majestuosas palmeras e intrincados motivos geométricos, la escena rebosa vida y color.